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enero 1, 2017 at 2:51 am Deja un comentario

Saludo a los traductores

A los amigos que visitan esta página: no he sido fiel este año en proporcionarles nuevo material. Un motivo es que las traducciones que hago ahora son sencillas, para niños. Pero tengo archivos que guardo de mi amigo Guido. Espero que en 2017 pueda darme tiempo para organizar esos materiales y compartirlos.

Ahora les deseo una hermosa celebración de Navidad y un bendecido incio del nuevo año. Jesucristo es el motivo de la celebración. Si no fuera por su nacimiento no hubiera Navidad. Si no fuera por su venida no habría esperanza de vida eterna. Alabo y bendigo a Jesús, Señor de señores y Rey de reyes.

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diciembre 9, 2016 at 4:22 am Deja un comentario

Sentido y función del pronombre

Material escrito por Guido Feliz

El nombre (substantivo) y el pronombre son dos de las nueve partes tradicionalmente reconocidas a la frase española. Aunque en el habla y la escritura corrientes “nombre” y “substantivo” se toman como sinónimos y su uso es intercambiable o indistinto, acaso más propio fuera decir que “substantivo” es aquello que expresa la substancia, el ser, la existencia; y que “nombre” es aquello a que en la frase refiere o alude el predicado, eso es, el verbo y sus complementos.

Como la grafía misma indica, “pro-nombre” (literalmente, “en lugar o vez del nombre”) es la parte de la frase cuya función práctica es suplir el nombre o determinarlo. Su objeto es evitar o prevenir la repetición viciosa o inútil del nombre en una misma locución. Sin embargo, en nuestra Lengua, no se considera sintácticamente impropio el uso del nombre y de su correspondiente pronombre en una misma frase o renglón, sino solo pobreza de estilo, aunque no siempre.

Ejemplo:

  • “Le dije a Ramona que viniera temprano.” En esta frase, la variante pronominal átona “le”, refiere al nombre propio de persona: “Ramona”.
  • Podría también decirse: “Dije a Ramona que viniera temprano.”
  • Si se sobreentiende de quién se habla, se puede prescindir del nombre y simplemente decir: “Le dije que viniera temprano.”

En cualquier caso, sin embargo, la prescindencia o la supresión del pronombre en frases en las que aparece también el nombre que debe suplir o determinar, obedece más a razones de estilo que a una norma gramatical o sintáctica. Debe tenerse en cuenta, con todo, que en aquellos pocos casos en que la supresión o la omisión del pronombre pudiera prestarse a anfibología o equívoco, convendría emplearlo juntamente con el nombre correspondiente.

 Prevenir en una misma frase el uso del nombre y del pronombre

Normalmente, y en función de estilo, debe prevenirse en una misma frase el uso del nombre y del pronombre que se supone que lo suple para evitar su monótona repetición. Así, por ejemplo, en la frase “mientras oran, los alumnos escriben lo que le dicen a Dios”, puede suprimirse uno de los pronombres (en este caso “le”) para que lea: “escriben lo que dicen a Dios”, puesto que tanto “le” como el pronombre neutro “lo” refieren o aluden a “Dios”.

No obstante, hay circunstancias en que el uso de nombre y pronombre en una misma frase tiene carácter enfático o el propósito de particularizar y encarecer la idea. Consecuentemente, en tales casos suprimir el pronombre desvirtuaría esa función. Ejemplo de frase enfática: “No me le dé dulces al niño.” Normalmente se diría: “No le dé”, o simplemente “no dé”.

En frases así construidas la intención de encarecer puede expresarse por grados de intensidad. Nótese estos ejemplos:

  1.  “No duermas” (simple mandato, mera sugerencia o recomendación)
  2. “No te duermas” (encarecimiento)
  3. “No te me duermas” (énfasis, encarecimiento, y particularización)

Voces enclíticas

Ahora bien: en la práctica (tanto oral como escrita) donde mayor se nota el uso vicioso o inútil de nombre y pronombre en una misma frase es en las que intervienen voces enclíticas, eso es, aquellas en que a una palabra precedente se le agrega un pronombre (diolo, buscóle, derramósele). Ejemplos:

  • Pregúnteles a los alumnos qué cambios se han producido en las dos sustancias.
  • les a los alumnos un pedazo grande de papel.

(Nota: “déles” debe llevar acento gráfico u ortográfico, porque la regla es que los verbos con pronombre enclítico conservan la tilde de su forma original, en este caso “dé” (del verbo dar, que conviene diferenciar de la preposición “de” en función de genitivo o propiedad: casa de Maritza, juego de comedor).

  • Los ángeles han tenido un papel importante en la labor de mostrarle a Juan diversas visiones… Un ángel le muestra otra visión de la Nueva Jerusalén.

En la primera frase, la variante pronominal “le”, en función de enclítico del verbo mostrar (“mostrarle”), refiere a Juan, y por tanto puede prescindirse de ella (“en la labor de mostrar a Juan”). En la segunda frase, por cuanto se sobreentiende que se trata de Juan, el uso de la variante pronominal “le” es propio (“un ángel le muestra (a Juan)”.

  •  Preguntarle a nuestros padres qué podemos hacer para ayudar.

En nuestra Lengua, el complemento directo en número singular es le; en el plural, les. Por tanto, en la frase modelo anterior se incurre en solecismo al emplear la variante pronominal “le” como enclítico del verbo preguntar alusivo al plural “nuestros padres”. Lo propio sería decir “preguntarles”. Sin embargo, dado que el nombre al cual refiere el pronombre aparece también en la frase, no es absolutamente necesario incluir en ella a este último. De modo que la frase puede simplemente leer “preguntar a nuestros padres…”

Función de expletivo

Según el Diccionario de la RAE, la función de expletivo se aplica a las voces o partículas que sin ser necesarias para la recta inteligencia de lo que se dice, lo llenan y armonizan.

  •  El primer alumno dice “uno” y le pega al compañero sentado a su derecha.

La variante pronominal le corresponde a “compañero”. Para comprobarlo, bastaría con decir o escribir: “Juana pega a Marisol”, eso es, “le pega”. En situación normal, el pronombre puede obviarse porque hacerlo así no afectaría el sentido lógico de lo que se expresa. Sin embargo, aquí “le”, más que dativo del pronombre personal de tercera persona singular, hace la función de expletivo.

De ordinario se prescindiría del pronombre “le”, pero en este caso particular, no sin riesgo de incurrir en anfibología, pues “pega al compañero” podría también entenderse “pegar al compañero” como se pega un “afiche” o cartel de propaganda política a una acaso mugrienta pared, cuando lo que en realidad se significa con ello es “golpear” a un alumno (en este caso levemente, gentilmente, casi como “con el pétalo de una rosa”, que diría el celebrado bardo mexicano convertido en cura de almas). Por eso es propio y pertinente el uso de la variante pronominal “le” en la dicha frase.

Usos propios e inconvenientes
del pronombre

  •  Dios les está preparando una maravillosa morada a los que lo sigan.

La variante pronominal átona “les” refiere a la proposición sustantiva “los que lo sigan”, que en su contexto equivale a “creyentes” o “cristianos”. Por tanto, podría prescindirse de su uso: “Dios está preparando…a los que lo sigan.

  •  Cuando Jesús les habla a los creyentes de Esmirna, les recuerda que Él es su fuente de vida eterna.

Esta frase ilustra bien cuándo el uso descuidado del pronombre afecta negativamente el estilo. En efecto, “les” refiere a “creyentes de Esmirna”. El primer uso del pronombre es innecesario, pero el segundo no. Por tanto, la frase podría leer mejor: “Cuando Jesús HABLA a los creyentes de Esmirna, LES recuerda que Él es su fuente de vida eterna.” Obviamente, en el contexto de esta frase no podría escribirse: “Cuando Jesús habla a los creyentes…RECUERDA que Él…”

  •  ¿De cuáles hábitos le es más difícil librarse a una persona?

Las partes subrayadas (le, se, persona) refieren o aluden a una sola persona gramatical. Parece obvio que si se suprimieran los dos primeros (la variante pronominal “le”, y el reflejo “se”), en este caso con función de afijo (“sufijo”, propiamente), la frase quedaría no sólo estilísticamente “coja”, sino semánticamente ambigua, pues leería: “¿De cuáles hábitos es más difícil librar a una persona?” Así construida, pudiera darse a entender, no ya que la persona misma “se libra”, sino que “la libran” o “es librada” (por otro u otros).

Un caso normal de uso propio del pronombre sería este: “Cuando el hombre regresó y el pueblo clamó al faraón, él los envió a José. José abrió los almacenes…” En ese caso puede obviarse la repetición sucesiva del nombre del patriarca valiéndose para ello del pronombre de tercera persona singular él: “Los envió a José. Éste…”

A veces, sin embargo, hay casos más complicados que exigirían por ello una mayor elaboración estilística. Ejemplo: “A veces Dios sana por medio de los médicos y de la medicina. La medicina es parte de la gracia de Dios y debemos darle gracias por ella.”

Podría sin dificultad obviarse la segunda mención de la palabra “medicina” sustituyéndola con el pronombre “ésta”. Pero haciéndolo así solo en parte se subsana el problema. Esto se debe a lo poco precisa de la expresión “por ella” con que cierra la frase. Cuando se dice que debemos dar gracias a Dios “por ella”, parece darse a entender que refiere o alude únicamente a la ciencia médica. Con todo, es obvio que por el contexto se entiende que como parte de la gracia divina que se ha de agradecer debe incluirse también a los médicos que ejercen la medicina.

Una salida un tanto salomónica por ingeniosa (“partan al niño”) en este caso (y ordinariamente hay muchas “salidas” del género en la labor del escritor y del corrector de estilo), sería escribir: “A veces Dios sana por medio de los médicos y de la medicina. Esto es parte de la gracia de Dios y por ello debemos darle gracia.” El uso de los neutro “esto” y “por ello” resuelve el problema, pues aplican tanto a los galenos como a la profesión que estos ejercen.

Aunque resulte monótono por repetitivo, dada su importancia, conviene insistir en la necesidad de dar un uso discreto y parco al pronombre; pues si bien el uso del nombre y del pronombre que lo sustituye en una misma frase es cosa de tolerar en la conversación corriente, no tal es el caso cuando de escribir se trata. El lenguaje literario exige no sólo pulcritud en el decir, sino belleza y aun elegancia en la expresión. Ilustremos este concepto con una frase:

  •  Debemos pedirle a Dios que nos perdone nuestros pecados.

La variante pronominal “le”, que hace en “pedirle” función de enclítico, refiere al sustantivo “Dios”. A su vez el pronombre “nos” está implícito en el “os” del posesivo “nuestros”. Por tanto, la idea que se desea comunicar pudo haberse precisado mejor (estilísticamente hablando), en cualquiera de las dos formas siguientes:

  1.  “Debemos PEDIR (le) a Dios que (nos) PERDONE nuestros pecados.”
  2. “Debemos PEDIRLE (a Dios) que nos perdone (nuestros pecados).”

En ambos casos se suprime los elementos entre paréntesis.

  •  Si podeMOS convencerNOS a NOSotros mismos que nuestra adicción…

Dado que el pronombre NOS en función de sufijo del verbo CONVENCER denota la idea de “a nosotros mismos”, puede horabuena prescindirse de esta última expresión, de modo que la frase modelo simplemente lea: “Si podemos convencernos DE que nuestra adicción…”

  •  Dios quiere que usted le ame y le sirva a Él.

El pronombre personal masculino de tercera singular de indicativo es “lo”, no “le”, que lo es del dativo. Ejemplo: “La madre cuida al niño” (LO cuida). “Lisa dice a Luisa que LE diga a Maritza…” Claro es que en este último caso no sería propio decir “LA diga” ni mucho menos “LO diga”. Consecuentemente, la frase modelo anterior se precisa, si lee: “Dios quiere que usted LO ame y LE sirva a Él.” Teniendo en cuenta que si bien la idea de “a Él” está ya implícita en “le sirva”, conviene empero no omitir o suprimir a aquella locución (a Él), a fin de apuntalar su sentido lógico, que de otro modo se debilitaría.

  •  Cuéntale a Dios cómo te sientes.

La razón de mantener aquí el uso del pronombre “le” y el nombre “Dios” es reforzar o apuntalar la estructura de la frase. Pero cuando ese no sea el caso, es recomendable evitar o prevenir el empleo del nombre y pronombre juntamente. A propósito, este último caso se ilustra con el título de una cancioncilla cristiana del autor de este manual, titulada “A Dios cuento mis penas”, en cuya frase no sería necesario incluir la variante pronominal para que leyera: “A Dios le cuento mis penas.”

  •  El rey se alegró de verla y le prometió darle lo que fuera.

Todas las variantes pronominales que en la frase modelo anterior se han subrayado refieren a la persona de la cual se dice que el rey se alegró al verla. Por tanto, para reducir a dos el uso de ellas la frase podría haber leído: “El rey se alegró de verla y prometió darle (mejor que “le prometió”) lo que fuera”, suprimiendo la variante “le” por innecesaria.

Algo similar a la práctica de regir con un solo artículo varios elementos heterogéneos que piden en la frase su artículo correspondiente, se observa también en el uso impropio de un solo pronombre posesivo al que se le asigna la función de regir dos o más elementos de género diverso. Ejemplo:

  •  Debemos reflexionar sobre nuestras prioridades y propósitos.

 “Nuestras” concuerda perfectamente con el sustantivo “prioridades”, pero no con “propósitos”. Consecuentemente, la frase modelo debe leer: “Debemos reflexionar sobre nuestras prioridades y NUESTROS propósitos.” A no ser, desde luego, que se invierta el orden de los sustantivos, en cuyo caso sería propio que la frase leyera: “Debemos reflexionar sobre nuestros propósitos y prioridades.” Sin embargo, si hay intención de enfatizar o encarecer lo dicho en la frase, podría también repetirse el uso del posesivo: “Debemos reflexionar sobre NUESTROS propósitos y NUESTRAS prioridades”.

 

febrero 17, 2016 at 12:28 am Deja un comentario

Un saludo de Año Nuevo

Feliz y bendecido 2016 hermana Margarita

A todos mis amigos traductores les deseo un año bendecido, lleno de nuevas aventuras en el arte de traducir. No he sido muy «fiel» en subir sugerencia. Hago una promesa de poner algo nuevo mensualmente. Ahora me toca cumplir mi promesa. Tengo muchas páginas, en español y también en inglés y sueco. A veces me gana el tiempo.

¿Has visitado estas páginas?

hermanamargarita.com  Lecciones bíblicas, historias, multimedia

clubperlita.wordpress.com  Una historia semanal para niños

entrecorazones.wordpress.com  De mujer a mujer

cajaideas.wordpress.com  Ideas para maestros

Por ahora, veamos estos detalles:

reinvent the wheel  SIGNIFICA hacer lo que otros están haciendo

Fíjate en la diferencia entre estas dos oraciones:

  • ¡El apretón de manos puede durar durante toda la conversación!
  • ¡El apretón de manos puede seguir durante toda la conversación!

NUNCA uses lado a lado durar durante

muchas maneras diferentes BASTA DECIR: muchas maneras

¿Cómo nos ayuda el fruto del Espíritu a [compartir a Dios] con los demás?

A Dios no se lo comparte. Podemos testificar o hablar a otros del Señor. Suena como si a Dios se lo pudiera dividir en partes…

God is in control: Está en manos de Dios   No como muchas veces se dice, que Dios está en control.

Este año y tu vida están en manos de Dios. Pase lo que pase, confía en su poder  y su misericordia.

¡Shalom!

 

enero 2, 2016 at 5:38 pm Deja un comentario

Abecé de cápsulas idiomáticas «T», «U» y «V»

T

TAL VEZ | TALVEZ
En España, el uso tradicional ha sido siempre escribir dos palabras (tal vez). En América es más corriente la fusión de ambos elementos (talvez). La Real Academia Española de la Lengua, generalmente concesiva en tales casos, admite como legítimo el uso de una y otra forma y deja a opción del escritor preferir una grafía o la otra.

TAPAR | CUBRIR

“Diga a los niños que se tapen la boca con el dedo índice.”

Casi tan imposible como “tapar el sol con un dedo”, lo es tapar la boca con el dedo índice. Por tanto, la frase anterior debe ser reconstruida para que lea: “Diga a los niños que pongan el dedo índice sobre la boca.” A propósito dice el Rey Sabio: “Si has pensado hacer el mal, pon el dedo sobre tu boca” (Pr 30:32).

TAREA

“La tarea del profeta le provocó grandes amarguras y sufrimientos.”

Los profetas no tienen “tareas”, sino misiones y ministerios.
Las amarguras y sufrimientos no se “provocan” sino que se causan.

Por tanto, la frase modelo anterior debe leer: “La misión (o el ministerio de Jeremías) le causó (o fue causa de) grandes amarguras y sufrimientos”.

Las “tareas” son obras u ocupaciones corrientes y ordinarias, como las hogareñas o domésticas y las agrícolas, por ejemplo. Las “tareas” de superior importancia se denominan función, administración, ministerio.

TEMEROSO | TEMIBLE | TEMERARIO

  • “Temeroso” es lo que sufre o experimenta temor.
  • “Temible” aquello que lo infunde; “temerario”, el que alardea de no sentir temor.

TEMOR | MIEDO

  • Para temer hay que tener conciencia y razón. “El hombre, teme.”
  • Para sentir miedo basta con tener instinto. “El bruto siente miedo.”

TEMOR A

Es probable que usted no viva con el temor del futuro.

Debido a su índole anfibológica, en frases como la anterior se ha recomendado con buena lógica usar mejor la preposición “a” o la contracción “al”. Así, la frase entonces leería: “Temor al futuro”. Lo mismo sucede en expresiones tales como “temor de (a) Dios”, “adoración de (a) Dios”, con la salvedad de que en títulos de artículos periodísticos o de libros debe preferirse, por discreta y estética, la forma “temor de Dios”, “adoración de Dios”, “amor de Dios” (cuando, en este último caso, se refiera o aluda con ello al amor que el creyente siente por Dios, y no tanto el amor de Dios al creyente).

TEMPORAL | TEMPORERO

  • “Temporal” dice relación al tiempo por oposición a lo eterno. “Vida temporal”, “placeres temporales”, “poder temporal”.
  • “Temporero” refiere al que desempeña una labor, generalmente agrícola, en determinadas temporadas, como en época de la zafra azucarera o de la cosecha de manzanas o peras.

TENDENCIA

El verbo “tender” pide la compañía de la preposición “a”. Se tiende a.

Ejemplos:

  • “Aunque la tendencia es a pensar…”
  • “Tenemos la tendencia a juzgar los demás…”
  • “La tendencia es a concluir…”

TERRENO | TERRESTRE | TERRENAL

  • “Terreno” refiere a la tierra o a lo que le pertenece. “Terreno abonado”
  • “Terrestre” es tierra por oposición a “marítimo”. “Transporte terrestre
  • “Terrenal” dice relación a la tierra como distinto del cielo. “Bienes terrenales

TESTAMENTO (S) ANTIGUO Y NUEVO

Una práctica usual en la escritura corriente es suprimir la palabra “testamento” de “Antiguo Testamento” cuando éste va seguido de “Nuevo Testamento”. Generalmente se lee “Antiguo y Nuevo Testamento” (con la “s” final o sin ella). Lo propio, sin embargo, es escribir: “Antiguo Testamento y Nuevo Testamento”.

TESTIFICAR

“¿Se han comprometido a testificar a otros las buenas nuevas acerca de la salvación?”

Por lo mismo que no es propio decir “compartir las buenas nuevas” como equivalente de “predicarlas” o “anunciarlas”, se previene aquí contra el uso de “testificarlas”. Cierto que el Diccionario de la RAE da una tercera acepción figurada al verbo “testificar”, con el sentido de “declarar, explicar y denotar con seguridad y verdad una cosa, en lo físico y en lo moral” (tomo II pág. 1171). Sin embargo, no es necesario decir que en su sentido recto, que es el propio, “testificar” solo puede decir relación, como el Diccionario mismo anota en su primera acepción, a la acción de “afirmar o probar de oficio una cosa, con referencia a testigos o documentos auténticos”, y en la segunda, a la de “deponer como testigo en algún acto judicial” (Ídem). El cristiano, por supuesto, testifica de Cristo o acerca de Cristo; pero respecto al evangelio mismo sólo puede predicarlo o anunciarlo. En consecuencia, la frase modelo anterior debe leer: “¿Se han comprometido los alumnos a anunciar a otros las buenas nuevas?”

TIEMPO
En lugar de “buen uso del tiempo”, es más propio decir “empleo del tiempo”.

TODO EL MUNDO | TODO MUNDO

“Todo el mundo” es la humanidad; “todo mundo” es toda (o cada) persona.

El primer término es genérico y colectivo; el segundo, distributivo e individual.

“Todo mundo” es semejante a la conocida expresión del Padrenuestro, “danos hoy nuestro pan cotidiano”, que significa “el pan de cada día”, eso es, el que corresponde a cada quien, cada uno de los días que forman una secuencia cronométrica o temporal.

TOMAR POR LA MANO | TOMAR DE LA MANO (UN ACTO CORTÉS)

“Tomar alguien por la mano” puede ser, o puede no ser un acto amable o cortés, pero no necesariamente. El policía toma por la mano al sospechoso de cometer un crimen. El novio, obsequioso caballero, toma de la mano a su Dulcinea.

  • Tomar de la mano.
  • Tomar por la mano.
  • Asir de la mano.

El uso vario de las preposiciones en los tres ejemplos anteriores marca la diferencia de sentido entre ellas:

  • El novio “toma de la mano” a la novia (es un gesto cortés)
  • El agente de policía “toma por la mano” al sospechoso de un crimen (es una prevención)
  • El que está a punto de perecer ahogado “ase de la mano del salvavidas que se lanza al agua a rescatarlo” (es un esfuerzo desesperado). Todos seguramente estaremos de acuerdo en que en determinadas circunstancias vale más asir de la mano que tomar de ella o por ella.

TROPIEZO
Las cosas o las situaciones nos son o nos pueden ser de tropiezo, pero en ningún caso nos “sirven” de tropiezo.

TURBAR | PERTURBAR
Voces sinónimas no significan esencialmente lo mismo. Se “turba” el alma; se “perturba” el orden. “No se turbe vuestro corazón” (Jn 14:1). Póngase en lugar de “turbe” “perturbe” y ya nadie entenderá el jeroglífico. Las “perturbaciones” sociales son las “turbaciones” del pueblo; las “perturbaciones” del hombre son las “turbaciones” del corazón.

 TUTELA | TUTELAJE
“Tutela” es función propia y legítima del tutor. “Tutelaje” generalmente se toma en mala parte. “El odioso tutelaje de la intervención extranjera”. Tratándose entonces de un ministerio de la iglesia, ha de ser “tutela” y no “tutelaje”.

U

ÚLTIMOS CAPÍTULOS

“En los últimos dos capítulos de este libro” | “en los dos últimos capítulos de este libro”

Al escribir hay que poner mucha atención para prevenir las anfibologías. Las frases anteriores no significan lo mismo, aunque lo aparenten.

“En los últimos dos capítulos de este libro” pudiera significar que el libro tiene más de “dos últimos capítulos”, lo cual, desde luego, sería un disparate.

“En los dos últimos capítulos de este libro” literalmente quiere decir el penúltimo y el último capítulo del libro.

UNÍSONO
Se dice, se habla, se recita, se declama al unísono, no “en” unísono.

USAR MAL | MAL USAR

“Usar mal” es usar inadecuadamente.
“Mal usar”, equivale a usar con mal propósito o mala intención.

V

VALER LA PENA
La locución “valer la pena” (o “no valer la pena”) se aplica a cosas que nos plantean una disyuntiva, una alternativa, o un dilema.

Quiero comer un mantecado. La heladería está a siete cuadras de mi casa. Pero como hace tanto que no saboreo un buen helado, me digo: “Aunque está un poco lejos, vale la pena ir a comprarlo.”

Luisillo quiere estudiar Medicina, pero para hacerlo tendría que trabajar duro tres años a fin de ahorrar el dinero que le permita pagar sus estudios. Entonces el bueno de Luisitin decide que el sacrificio de trabajar tanto y por tanto tiempo “no vale la pena”.

Cuando se trata de asuntos como el adulterio u otro cualquier pecado, nunca se está ante la alternativa de algo que vale la pena o que no vale la pena hacer.

VALORIZAR | VALORAR
“Valorizar” y “valorar” son voces sinónimas, pero como todas las de su género, se distinguen por el matiz particular que las caracteriza.

  • Valorar es término genérico e inclusivo y abarca por tanto todos los de su especie (valuar, evaluar, apreciar, tasar, cuantiar, estimar, etc.).
  • Valorizar refiere o alude sólo a aquellas cosas concretas o materiales que pueden tasarse o medirse.

Dicho de otro modo: valorizar es dar valor a algo generalmente material; valorar es apreciar en su justa medida el valor del objeto o del sujeto que de suyo vale. El que valoriza, pone precio; el que valora, reconoce el valor y lo pondera.

VARIEDAD | DIVERSO

La palabra variedad dice la relación a la forma de las cosas.
La palabra diversidad refiere al número de ellas.

  • En un rebaño hay diversidad de ovejas, no variedad de ovejas.
  • En una asamblea de hombres y mujeres hay diversidad de concurrentes, no variedad de ellos.

Lo “variado” dice relación a la forma, a la figura, a la configuración.
Lo “diverso” refiere al número plural.

Recuérdese el viejo poema infantil:

En mi jardín hay flores que llaman la atención
por su gentil belleza su aroma y su color;
mas aunque brille espléndida su rica variedad
es la violeta tímida la que me gusta más.

“Variedad” refiere a la distinción de flores, a su distinta forma, a su distinto color, a su distinto aroma.

VERDADERO ARREPENTIMIENTO
Hay arrepentimiento, pero no “arrepentimiento verdadero”, por cuanto no hay “arrepentimiento falso”. En cambio hay verdadero arrepentimiento, como hay “falso arrepentimiento.

VERDADERO GOZO

  • Un “gozo verdadero” es un gozo real, sensible, efectivo: lo contrario de un “gozo falso”, vaporoso, inexistente. Un “verdadero gozo” es un gozo eficaz, perdurable, inextinguible, eterno: lo contrario de un “falso gozo”.

VER | VEA | VÉASE
Recuérdese que la lengua española no admite nunca el uso imperativo de la forma verbal infinitiva. No debe, por tanto, escribirse: “Ver página siguiente”, sino “vea o véase”.

VERSO | VERSÍCULO

  • Verso se define como “palabra o conjunto de palabras sujetas a medida y cadencia, o solo a cadencia”.
  • Se da el nombre de versículo a “cada una de las breves divisiones de los capítulos de ciertos libros, y singularmente de las Sagradas Escrituras”.

VIAJE | ESTAR DE VIAJE
La locución “estar de viaje” denota la idea de alguien que ha salido por su país o fuera de él pero con la intención de volver al lugar o punto geográfico de donde salió. En el caso de los judíos que salieron de Egipto con Moisés, habían dejado ese país para nunca más volver a él, y por tanto no “estaban de viaje” sino que iban por el desierto con rumbo a Canaán o la Tierra Prometida. Ellos “viajaban” . . .

VINCULAR
Se vincula en o se vincula a, pero no con.

VIVIR, FORMA DE | MANERA DE

  • Forma de vivir: hábito o costumbre
  • Manera de vivir: principio espiritual

VOZ ALTA | ALTA VOZ

  • Leer en voz alta es leer fuerte, con la voz alzada, que todos lo oigan.
  • Leer en alta voz indica que la lectura es oral, no para sí.

abril 26, 2015 at 12:16 am Deja un comentario

Abecé de cápsulas idiomáticas «S»

S

SACUDIR | AGITAR
Los verbos sacudir y agitar son sinónimos, pero como es el caso en toda sinonimia, se distinguen por su particular matiz ideológico.

  • Agitar, en efecto, puede ser una acción moralmente inofensiva, como cuando decimos agitar la medicina, la bandera, los brazos.
  • Sacudir, en cambio, por lo común denota acciones tan bruscas o violentas como zarandear, traquetear, zangolotear.

No podría decirse, por ejemplo, “sacudir la medicina, la bandera, los brazos” para significar la misma idea que “agitarlos”. Del carácter áspero, indócil, intratable se dice que es “sacudido”, no “agitado”.

SACRIFICIO SUPREMO | SUPREMO SACRIFICIO

  • “Sacrificio supremo” es el primero y más elevado en su línea. Es con todo perfectible y su lugar y función podrían ser suplidos por un sacrificio menor.
  • Supremo sacrificio”, en cambio, es el perfecto e insustituible sacrificio.

SATISFACCIÓN VERDADERA | VERDADERA SATISFACCIÓN

  • Una “satisfacción verdadera” es una satisfacción real, efectiva.
  • Una “verdadera satisfacción” es una satisfacción plena, inefable, eso es, más allá de lo que pudieran decir las palabras.

SEA CUAL SEA | FUERE

Sea cual sea: denota un hecho.
Sea cual fuere: denota un hecho hipotético (probable).

SEA | SEA; ORA | ORA; YA | YA
Estas formas distributivas por lo general exigen su repetición en la frase, principalmente con miras de prevenir las temibles anfibologías. Nótese por este ejemplo la conveniencia de repetirlo: “Sea dentro o fuera de la iglesia”. En casos como este sería de rigor repetir el verbo porque se hace obvio que las ideas de “dentro” y “fuera” son antinómicas y por tanto no significan lo mismo. “Sea dentro, o SEA fuera de la iglesia”, sería lo propio para conjurar el equívoco.

SEGMENTO PRINCIPAL | PRINCIPAL SEGMENTO

  • Segmento principal” dice relación a aquello que es primero o prominente en su línea.
  • “Principal segmento” refiere al que es supremo o más preeminente de todos.

Lo primero dice relación a orden; lo segundo, a valor.

SEGUIR | PROSEGUIR

  • Se sigue de primer intento. Es “un paso seguido de otros pasos”.
  • Se prosigue lo que ya se ha iniciado. Es “un paso, un descanso, y otros pasos”.

Se puede seguir lo que no se ha comenzado aún, pero sólo se prosigue aquello que ha sido ya iniciado o emprendido. Por ejemplo: “Estanislao seguirá las instrucciones del profesor Bruno”; “Bartola prosigue hoy el curso de francés que iniciara la semana anterior”.

Proseguir es literalmente “seguir de nuevo” o reanudar (no “reiniciar”, como erróneamente se dice).

SEMEJANZA | PARECIDO

  • La semejanza es moral, interna.
  • Lo parecido es físico, externo.

Dios hizo al hombre “a su semejanza”; el cristiano debe conformarse “a la semejanza de Cristo”. Consecuentemente, el hombre es semejante a Dios, como el cristiano debe ser semejante a Cristo, pero en ningún caso “parecido a Dios” ni “parecido a Cristo”.

SENSACIÓN | SENSIBILIDAD

La sensibilidad es facultad, algo que se tiene.
La sensación es un efecto, algo que se experimenta o sufre.

Se puede experimentar “sensación” aunque se haya perdido la sensibilidad. La sensibilidad es física, orgánica, concreta, material. La sensación espiritual, moral, abstracta.

SENTENCIA

  • Una “breve sentencia” es una sentencia de poca duración.
  • Una “leve sentencia” es una sentencia de poco peso o de escasa importancia.

SENTIMIENTOS | SENSIBLE

Los sentimientos, como los deseos, se tienen.

A propósito de “sentimiento”, debe recordarse que la voz “sentir” difiere semánticamente de “sensible” en que la primera es condición propia de todo ser organizado (animal y vegetal igualmente), pero solo el hombre, dotado de razón y de conciencia, puede tener sentimientos.

El árbol, el bruto, y el hombre son “sensibles”, pero solo el hombre tiene “sentimientos”, eso es, sabe por qué siente. La bestia y el hombre sufren, pero solo éste sabe por qué sufre. A una planta arbustiva se le da el nombre vulgar de “sensitiva”. Ya se podrá imaginar cuán disparatado fuera llamarla “sentimental”.

SER | ESTAR

  • Ser libre” de responsabilidades –cuales fueren–, es serlo de suyo, absolutamente, acaso de nacimiento.
  • Estar libre” de responsabilidades significa no tenerlas circunstancialmente.

SERES HUMANOS
La expresión “seres humanos” solo tiene sentido –eso es, solo puede tenerlo– respecto a otros seres. Por ejemplo, el bruto que comparte con el hombre la habitación de la Tierra; los ángeles, que son seres o espíritus ministradores y que habitan otra dimensión (He 1:14); y los planetícolas, si en efecto los hubiere en el Universo.

Consecuentemente, debido a lo dicho, “seres humanos” no es, como de ordinario se cree o se supone, sinónimo o equivalente de “hombres”. En cambio, este último término, hombres, normalmente dice relación al varón y a la hembra –no al varón solo o a la hembra solo–, eso es, al género humano o humanidad.

El afán de no ofender a los que en su invencible ignorancia insisten en escribir “seres humanos” donde naturalmente debe leer “hombres” (“que se hagan rogativas…por todos los hombres” (1 Ti 2:1); “Dios quiere que todos los hombres sean salvos” (v. 4), podrá ser todo lo noble o bien intencionado que se quiera, pero obviamente ha errado el blanco de la verdad.

SIERVOS | SIRVIENTES

“Siervos” refiere a funcionarios o ministros.
“Sirvientes” dice relación a la servidumbre.

SIMILITUD
“Similitud” refiere a la semejanza o parecido que guardan los objetos y sujetos entre sí. Un obra pictórica guarda similitud con otra obra; hay similitud del hijo con su padre. Pero no es propio decir “una obra guarda similitud a otra obra”, “hay similitud del hijo a su padre”.

SOLER
El verbo defectivo soler denota, cuando refiere a personas, la idea de hábito o costumbre; cuando refiere a cosas u objetos, significa la frecuencia con que se hacen, operan o manifiestan.

Uno es (o no es) capaz de esto o de aquello, pero no “suele ser capaz” (o incapaz) de esto o estotro. Dicho de otro modo: no se “acostumbra” a ser capaz, sino que se “es” capaz.

SOLO | SÓLO

  • Solo, sin acento gráfico, es adjetivo. “Solo Dios puede salvarnos”. Quiere decir, que ÚNICAMENTE Él puede hacerlo). Si se dijera “Sólo Dios” (o “Dios sólo”) se querría decir que lo único (no, como en el primer caso EL ÚNICO) que el Señor pudiera hacer fuera salvarnos. Nada más.
  • Sólo, con acento sobre la primera “o”, es adverbio modal, que puede completárselo con la partícula “mente” como sufijo (solamente). “Janet sólo gusta de las azucenas”, eso es, no gusta de las dalias, ni de las margaritas, ni de los girasoles, en fin, no gusta de ninguna otra flor.

SOLTERO | CÉLIBE
Soltero es sinónimo de célibe, pero hay una importante aunque en apariencia sutil diferencia de matiz y sentido entre ambas voces.

La soltería expresa un hecho, un estado, una circustancia, un incidente quizás. “Manuel es soltero” dice relación al hecho de que Manuel no es casado, que por una u otra razón no se ha casado aún. En última instancia se indica con ello un estado civil que es, si así pudiera decirse, la antítesis de otro estado civil –el matrimonio.

“Manuel es célibe”, por otra parte, significa también la soltería de Manuel, pero con una diferencia: es un estado impuesto o auto-impuesto, sea en razón de un canon religioso o eclesiástico, sea por la condición natural del hombre, o sea por la voluntad y decisión propias del interesado.

Decir, pues, célibe, es decir eunuco; decir soltero es decir libre, sin compromiso conyugal.

No todo soltero es célibe, pero todo célibe es necesariamente soltero. Si decimos, por ejemplo, que “Manuel es soltero”, expresamos un estado civil que hoy es y mañana podría no ser. Si afirmamos que “Manuel es célibe”, no sólo damos a entender que lo es voluntariamente, sino que no podría dejar de serlo sin renegar o por lo menos sin renunciar la norma religiosa que lo obliga al voto del celibato, sin que no obstante se produzca un cambio radical en su propia naturaleza, o sin que renuncie por ello mismo a un acto supremo de su voluntad.

En consecuencia, siempre hay la posibilidad de que el soltero de hoy sea el casado de mañana. El que es célibe lo será siempre mientras un poder sobrenatural o una voluntad superior no cambie su destino.

SOMETIMIENTO | SUMISIÓN
Aunque sinónimas por proceder ambas de la misma raíz latina (submissio, abajo o debajo de), hay un matiz que distingue y precisa las voces “sometimiento” y “sumisión”.

El sometimiento puede ser, y generalmente es, forzoso, obligado, arbitrario, draconiano, tiránico, en una palabra, impuesto por la fuerza.

La sumisión en cambio es siempre voluntaria, espontánea, dócil, humilde, en una palabra, abnegada.

La Biblia dice que la mujer casada debe sujetarse a la autoridad del esposo como al Señor, y como la Iglesia misma se sujeta a Cristo (Ef. 5:22,24). Pero en ningún modo dice que la esposa debe estar “sometida” al esposo. Se trata ciertamente de “sujetarse” al hombre por respeto al ordenamiento divino que en la relación matrimonial ha constituido al varón en “cabeza de la mujer” (Ef 5:23).

Al pueblo de Israel no le gustaba estar sometido bajo el gobierno de los romanos.

Estar sometido y estar bajo algo o alguien denotan la misma idea madre común: subyacer. Consecuentemente, “estar sometido bajo” es una redundancia inútil. La frase modelo podría entonces leer “sometido a” o “estar bajo los”. En cuanto a “gustar”, es verbo ordinario, cuasi vulgar, y por ello en infinidad de instancias o contextos semejantes ha de preferirse otro verbo menos burdo o grosero, como “agradar”, “complacer”, “consentir”.

SOPORTAR | SUFRIR
El corcel “soporta” el peso del jinete, como el borrico “soporta” el peso de la leña que su amo le acomoda sobre el lomo. El hombre en cambio “sufre” las penas propias y las ajenas. Como lo dice el poeta Darío: “El soñador, imperial meditabundo, sufre con las angustias del corazón del mundo”.

SUPLIR | PROVEER

Suplir es completar lo que falta.
Proveer es dar o suministrar lo que no hay.

“Dios suplió la manera de que pudiéramos ir al cielo.”
Decir que Dios “suplió” la forma de que el hombre fuera al cielo presupone que éste ya había hecho algo de su parte para ese fin y que el Señor simplemente lo “completó”. Sabemos, desde luego, que el camino al cielo es obra única de Jesucristo. Por tanto, es propio decir que él solo proveyó ese medio.

A propósito dijo proféticamente Abraham: “Dios se proveerá de cordero para el holocausto” (Gn 22:8). Nótese, en efecto, que el versículo bíblico no dice “Dios proveerá”, sino “se proveerá”, implicando así que la obra de la redención humana era sola de Dios, y por tanto la apertura del camino al cielo también. De donde después vendría el refrán que reza: “En el monte de Jehová será provisto” (Gn 22:14), no “suplido”.

abril 13, 2015 at 12:46 am Deja un comentario

Abecé de cápsulas idiomáticas «R»

Seguimos con las buenas pautas ofrecidas por el finado Guido Feliz.

R

RAZÓN
La palabra razón pide preposición “de” (razón de) y no preposición “para” (razón para).

RECOLECTAR | COLECTAR

  • Colectar (designa las labores de la cosecha de frutos).
  • Recolectar (recabar dinero, ofrendas, o donativos). Se recolectan los frutos maduros, los impuestos fiscales, las contribuciones benéficas.
  • Se recogen las monedas desparramadas en el piso, la basura, los regueros en la cocina

RECORDARSE | ACORDARSE

“Acordarse” es un accidente y en más de una ocasión podría ser un incidente.
“Recordarse” es efecto de la intención y resultado del ejercicio de la voluntad.

Voy por la calle, doy un vistazo al reloj de la torre municipal, noto que son las 4:30 de la tarde, y me acuerdo de que debo estar en el banco antes de las 5:00 PM, que es la hora de cierre de servicio al público.

Cada día, al entregarme al ejercicio de la oración en la mañana, recuerdo que el pastor pidió a los miembros de la iglesia que oraran por una hija suya que se haya muy enferma en el hospital.

Alzar la vista, ver el reloj, acordar que debo estar a tiempo en el banco, todo ello es un evento, es decir, algo casual, fortuito, accidental, no pensado ni previsto.

Disponerme a orar en la mañana, recordar la petición hecha por el pastor en el culto del domingo pasado, y orar efectivamente por la salud de su hija enferma, son todos efectos del ejercicio de la voluntad.

Si pedimos a alguien que “nos haga acordar”, lo que en realidad queremos decir es que “nos haga recordar”. ¿Por qué? Pues porque la acción de “acordar” o acordarse puede ser y generalmente es irreflexiva, no pensada, mientras que la de “recordar” supone esfuerzo y voluntad de quien recuerda. Pedir a alguien que nos haga recordar.

“Usamos objetos o acciones para recordar lo que debemos hacer.”

El uso de “recordar” en esta frase ilustra mejor que mil palabras la noción sinonímica que se ha enunciado respecto de ese verbo y del verbo “acordar”. En efecto, el uso de “objetos y acciones para” es una acción volitiva encaminada a un fin concreto o específico y es por tanto deliberada.

RECORDATORIO
Recordatorio es aquello que sirve “para recordar”. “Servir de recordatorio…”

RECUERDO GRATO | GRATO RECUERDO

  • Un “recuerdo grato” es un recuerdo agradable, placentero, dulce, gustoso.
  • Un “grato recuerdo” es un recuerdo memorable –digno de recordarse–, notable, glorioso, inolvidable.

RECUPERAR | RECOBRAR

  • “Recuperar” dice relación a cosas u objetos. Se RECUPERAN los bienes perdidos.
  • “Recobrar” refiere a cosas abstractas o intangibles (la gloria, el poder, la buena fama, la admiración, etc.). Se RECOBRA la salud.

REFERIR | NARRAR | RELATAR

  • Relatar, como el “narrar”, dice relación a aquello que se cuenta o refiere por escrito.
  • Referir puede ser tanto por escrito cuanto oralmente.

REGAR | CUNDIR

El agua se riega sobre las plantas y flores.
Las noticias cunden y se difunden.

REGLAS | REGLAMENTOS
Las “reglas” del béisbol; los “reglamentos” del ejercito

  • Se infringe la ley
  • Se quebrantan las normas
  • Se violan los estatutos | reglamentos

Se obedece A las personas y normalmente se obedece también A las reglas, normas y leyes, pero en esos casos se tiene más en cuenta la institución de la regla, norma o ley, que a estas en sí. Es como si al decir OBEDECER A LA REGLA esta última se personificara. Puede también decirse OBEDECER LA REGLA (ley, norma) sin usar la preposición A.

REGOCIJO

  • El regocijo es público; denota una experiencia colectiva y pública. El pueblo se regocija en las fiestas patrias.
  • El gozo es privado; denota una experiencia individual y privada. El creyente se goza en su salvación.

REGRESAR | VOLVER | DEVOLVER

  • El hombre, las aves y las bestias migratorias, regresan al lugar de donde partieron.
  • Los objetos inmateriales se vuelven al lugar de donde se tomaron o extrajeron, o se devuelven a su estado original.

REINICIAR | REANUDAR
Voy por un camino. Me detengo. Reanudo luego la marcha.

Comienzo un curso especializado de aeronáutica. Desisto luego de ello. Un año después reconsidero el asunto, decido reiniciar (volver a iniciar) el curso, y me matriculo en la Universidad.

  • Se reanuda lo que ya se ha comenzado y está en marcha o en proceso.
  • Se reinicia lo que se comienza de nuevo.

RELACIONAR
Se relaciona con, no se relaciona a. Puede empero decirse “con relación a”, o “respecto de o respecto a” (con relación a lo que me dijiste ayer…).

Deje que los niños dibujen cosas relacionadas con la historia de hoy.
Lo que enseñamos tiene que estar relacionado con la vida.

RELACIÓN CÁLIDA | CÁLIDA RELACIÓN
Una “relación cálida” es una relación afectiva; una “cálida relación” es una relación afectuosa, eso es, muy afectiva.

RELACIONES MARITALES
La expresión “relaciones maritales” no es, como acaso podría creerse, equivalente de “relaciones conyugales”. La primera refiere a las relaciones del marido con su esposa; la segunda a las relaciones de marido y mujer, juntamente.

REPLETO

Tratándose de humanos, o de cosas humanas, es propio decir que están “repletos”.

  • Epifanio está repleto (o ahíto) de tanta pizza que comió.
  • El estante está repleto de obras clásicas.

Cuando lo “repleto” refiere o alude a Dios o a las cosas de Dios, se dice propiamente que están “plenos” o en plenitud. De modo que tratándose de un mensaje divino, es propio decir que estaba “pleno de poder” o, mejor, que era poderoso.

REPRESENTAN AL | REPRESENTAN EL

Las X negras representan al ejército enemigo.
Las X rojas representan el ejército de Dios.

Aunque parezca sutil, hay una diferencia de valor o sentido en las locuciones “representan al” y “representan el”. Estriba en lo siguiente: el verbo “representar”, en su primera acepción, significa hacer presente algo valiéndose de palabras o figuras que la imaginación retiene; pero en su sexta acepción, sustituir o reemplazar a uno, hacer sus veces, o desempeñar su función.

Como precisamente en la frase anterior la idea que se denota es la de la primera acepción del verbo representar, debe entonces leer en ambos casos: “Las X (negras | rojas) representan el ejército”, no “representan al”.

El es artículo determinante singular.
Al es la contracción de ese mismo artículo y la preposición a, que es en efecto la que da el sentido que representar tiene en su sexta acepción.

REQUERIMIENTO | REQUISITO

  • “Requerimiento” es término del Derecho con el cual se describe el acto judicial que ordena hacer o no hacer algo.
  • “Requisito”, en cambio, es la circunstancia o condición necesaria para alguna cosa.

RESISTIR
Resistir a Dios (oponerse, encararlo, hacerle frente)
Resistirse a Dios (rehuirlo, esquivarlo, eludirlo)
El creyente extraviado rehuye, esquiva, elude a Dios.
El ateísta enfrenta, resiste, combate a Dios.

RESOLVER | SOLUCIONAR
Las voces resolver y solucionar son sinónimas, pero la primera se diferencia esencialmente de la segunda por su grado de intensidad.

  • Se solucionan cosas menores (los conflictos)
  • Se resuelven asuntos graves (los problemas)

Se resuelve un jeroglífico, un enigma, un impasse laboral, una controversia legal, política, familiar. “La pobre Brunilda tiene problemas que resolver y conflictos que solucionar.”

RESPONSABLE POR | RESPONSABLE DE

Se es “responsable por” una falta, por un delito, por crimen.

Se es “responsable de” una hacienda, del cuidado de los niños, de la limpieza del solar.

RESPUESTA BREVE | BREVE RESPUESTA

  • Una respuesta breve es aquella de poca duración.
    Equivale a respuesta llana, simple, inteligible.
  • Una breve respuesta es aquella de escasa extensión.
    Es sinónimo de respuesta aguda, escueta, lacónica.

Ejemplo de la primera: “Separados de mí nada podéis hacer.” Ejemplo de la segunda: “Vine, vi, y vencí.” La afirmación de Jesús por sí misma se explica, se entiende por sí misma. La de Julio César requeriría el auxilio de otros pormenores para entenderla primero y comprenderla después.

RESPUESTA MEJOR | MEJOR RESPUESTA

  • Una “respuesta mejor” excede en buena calidad o en categoría a una “respuesta buena”.
  • Una “mejor respuesta” es más excelente que una “respuesta mejor”.

La diferencia de énfasis entre la primera forma (respuesta mejor) y la segunda (mejor respuesta) estriba en el hecho de que en esta última el adjetivo “mejor” se antepone al sustantivo “respuesta” y en ese caso hace función de epíteto, que entre cuyas virtudes se cuentan el encarecer, el destacar, y el embellecer lo que se dice.

ROMPER | ROMPER CON

  • Romper no denota más que la acción accidental, incidental, o deliberada de destrozar o fragmentar algo, un objeto cualquiera, como un vaso, un espejo, un plato. “Ese niño podría romper el vaso.”
  • Romper con equivale a terminar las relaciones con alguien o librarse de un inconveniente. “Josefa rompió con su novio.”

 

marzo 27, 2015 at 11:42 pm Deja un comentario

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